Artes

Artes - Blog dedicado a la poesía, música y fotografía

Paula Fernández Morata
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jueves, 5 de agosto de 2010

Paix




Me emboba mirarte largo rato
porque me embriagas con tu mirada de tu esencia
y tu cuerpo se hace latente entre mis brazos.

Me gusta la produndidad del mar en tu ojos
como un torrente de tranquilidad
pero frenética pasión que me envuelve
como gorrión en el aire; como pez en el agua.

Me enamora tu sencillez para hacerme reír,
me hace gracia mi delicado cuerpo
con lo bruto que puedes llegar a ser
y la carcajada que cada día me sacas
y liberas en mí como una cascada.

Me entusiasman los trayectos que no tienen fin
a la velocidad del viento abrazada a tu cintura,
me llena de paz bañarme en el mar salado
y que me abraces con dulzura.

Me relaja volar con la paz que me trasmites,
me colmas de tu amor cuando te unes a mis carnes,
y cuando vienes para conmigo es bendita ternura
que me llena de frenesí y de suave blancura.







Paula Fernández Morata © Copyright

miércoles, 4 de agosto de 2010

Ángel González - "Más fuerte que el amor"


"Más fuerte que el amor"
Quehacer de acero: dura, dura, dura.
No la hermosura, que yo vi primero,
sino el leve destello de amargura,
que, ya desvanecida la hermosura,
brilla en tus ojos de color acero.
Tan sólo el odio en ellos dura, dura.











Paula Fernández Morata © Copyright

lunes, 2 de agosto de 2010

Revolucionario


Se me congela la sangre con los días,
más aún con los años,
no veo este hacerse mayor feliz
y se me congela el apetito
se me estremece el corazón
con palabras de otros tiempos,
se me secuestra la memoria
a los años de mi ternura.
Ahora una mirada distinta
en que veo a través de sus pupilas
otro mundo que llegó para mí temprano.
Se me congelan las manos pero el tiempo apremia
y me zambullo en recuerdos y nado perdida
sorprendida cada día en esta marea.



Paula Fernández Morata © Copyright

jueves, 6 de mayo de 2010

débil y pequeño

El tiempo pasa de prisa, bajo la fina lluvia que envuelve su rostro de ángel con una sonrisa desamparada y sin sentido, como un beso inesperado o un abrazo atrevido, como ese leve encanto de no estar solo y sentir un pecho candente y fugaz. Sin embargo se delataba, escondida bajo la lluvia la lágrima corrediza que viaja a su destino por la piel de aquel ángel convertido en obscuridad... si al menos, se dice, si al menos hubiera sido capaz de enfretarme a sus ojos, de sostenerle la mirada... y no, se esfumaron sus ojos como una niebla que ciega, se derrumbó el equilibrio como un golpe helado en el corazón, así, como un golpe helado en su corazón le llegaron las palabras más terribles e infinitas, esas palabras a las que tememos que se claven en la memoria como una enredadera que no termina de crecer... y ahora... ahora esos ojos ya no volvieron a entrar en sus ojos para hablar, o para decir, simplemente para sentir, no, se esfumaron y callaron, desaparecieron y no pudieron vivir entonces, y se marcharon si nada que añadir... si al menos, se dice si al menos hubiese sido capaz de hablar con los ojos y callad con el corazón... pero no, se mordieron mis ojos la lengua y mi corazón estalló en trizas para delatarse como era... débil y pequeño.

6/05/10

Paula Fernández Morata © Copyright

domingo, 2 de mayo de 2010

Adagio y Fuga



Un adagio que sinuoso me acaricia los oídos y me besa la piel... un órgano que canta a esta pequeña melancolía entrañada en mis manos de música, de fuego, de pasión y de amor.
Es como una sutil delicadeza que envuelve el alma y una potente llamarada de música que arranca mis delirios... fuga, hierro y fuego se lanzan a mi boca por los recónditos muros de este órgano.
Fuga, polifonía vertebrada por el contrapunto de voces que nacen de las manos vivas, de las viejas teclas, de los humos aireados y los tubos ascendentes del alma...

Paula Fernández Morata © Copyright

sábado, 1 de mayo de 2010

Ganas y liebe

I

Surge el atisbo de la soledad en mis ojos como una cadencia de otoños
amanece el día refugiado en el aire y me extasia la luz que penetra por la ventana
siento una pequeña vibración en mi cuerpo y un estupor
un nerviosismo y un no sé qué sediento...

parece que tuviera mil años en mis manos y una serpiente a mi espalda
un fuego que me reduce el corazón a cenizas donde resurgen las miradas
la palpitación viviendo en mis pestañas las piernas infinitas decadentes
en mi boca la mar palpitante de saliva y un viento me comprime la cara...

La llamada de tu sed se hace en cuerpo y alma, donde me asiento
una procesión alta y voraz me lleva hacia la calle
me responde la desesperación en lluvia que moja mis ganas
te grito en silencio mi vivaz y apresurada garganta...

II

Tienes fuego para prestarle a mi piel fría y nevada?
Tienes agua que sacie la sed de mi veneno consumante?
Tienes un antes, tienes un después para mis besos?
Tienes la llave que lleva al infierno ascendente?
Tienes aquellos ojos que grabé en mi memoria?
Tienes para ti tu deseo el sueño mío entre tus manos?

Tienes mi corazón cenizo reinando bajo tus manos
tienes la mar que purifica mi consumación
tienes un mañana para mí y siempre un hoy con besos
tienes el cordel que eleva mis brazos al cielo
tienes mi mirada en el abismo de tu mirada
tienes para ti, mi yo, tu deseo, el sueño mío entre tus manos.

III

Todo llega
toda hora
ahora y hoy
en este minuto
en este instante

IV

Entre tus brazos como insufribles parece largo el tiempo y cortas las horas
pero me tomas delicado en tus brazos como siempre y entre tus brazos me vivo y me sueño me hago y me duermo me despierto y te beso te requiero y abrazo.

Me tomas me detienes me avivas y me haces
me elevas me sugieres me bajo y entretienes
me dices y callas me miras y me matas

Te mueves te palpita me sientes y me rodeas
Te descansas y me llenas me abrazas y te quedas
te duermes te duermes, te duermes y amaneces.

V

Y amaneces con la sonrisa de la concordia
todo queda
el farol de una llama
el silencio de los que hablan.

VI

Es hasta hoy, hasta ahora, hasta este instante vivo y llameante
tu mirada lo único que poseo
desnuda y sendienta, voraz penetrante requerida en tu cama
insondable... inefable... en la memoria y el cuerpo queda hasta hoy, hasta ahora, hasta este instante...

vivo y llameante.




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Lacrimosa - Requiem




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martes, 27 de abril de 2010

Así habló Zaratrusta

Así habló Zaratrusta 26 de Abr, a las 19:57

Yo tenía un amigo imaginario llamado Zaratrusta al cual abandoné hace años en una arena en pleno verano. Me anunció la muerte de Dios y la llegada de un superhombre, al que entrañaba como un niño inocente y espontáneo que quizá tuviera en mis entrañas. Como algo nuevo, sin saberlo y excitante para quien la vida es sólo y todo instante, así habría de ser el superhombre, así habló Zaratrusta.
Esa voluntad de poder ahora emana de mis entrañas y el eterno retorno que en toda vida se repite como círculo vicioso como una serpiente que muerde su cabeza, aceptando la felicidad y el horror que trae consigo la floreciente vida misma que surge en mis entrañas.



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domingo, 18 de abril de 2010

El Éxtasis de Santa Teresa


(Obra de Bernini 1598-1680)

"Veíale en las manos un dardo de oro largo, y al fin del hierro me parecía tener un poco de fuego. Este me parecía meter por el corazón algunas veces, y que me llegaba a las entrañas. Al sacarle, me parecía las llevaba consigo, y me dejaba toda abrasada en amor grande de Dios. El dolor era tan fuerte que me hacia lanzar gemidos, mas esta pena excesiva estaba tan sobrepasada por la dulzura que no deseaba que terminara. El alma no se contenta ahora con nada menos que con Dios. El dolor no es corporal sino espiritual, aunque el cuerpo tiene su parte en él. Es un intercambio amoroso tan dulce el que ahora tiene lugar entre el alma y Dios, que le pido a Dios en su bondad que haga experimentarlo a cualquiera que pueda pensar que miento... " (fragmento de Santa Teresa de Jesús)


sábado, 17 de abril de 2010

De una espina - imagen-

LLegó como un tormento negro y oscuro a su corazón... sus ojos... sus tristes ojos me miraron. Y yo no supe, no... no supe. Cayó de rodillas y su ondulado cabello describió una caricia en el frío suelo. Mis manos no supieron de caídas y de abrazos. De la nada su mirada triste, su boca rota como un beso cuando no llega, pálida piel y quebrada voz como una angustia que nace del pecho, un No caído firme como el plomo y suave como una pluma. Mis labios no supieron, no, entonces ya lo habían dicho todo. Sus lágrimas, clavos de cristal, resbalaron como la lluvia de aquel mismo mes de abril, gris y honda y aún así yo no supe. Mi cuerpo no supo. Ese tormento negro y oscuro que salió de mí como una ola le revolcó el cuerpo y arañó el corazón... y el corazón no supo, no supo de amor y desengaños...
Aquella imagen, dura y melancólica, porfunda y dolorosa imagen... de una espina que clavé en su corazón.



















Paula Fernández Morata © Copyright

viernes, 16 de abril de 2010

Tengo un tiempo


Tengo un tiempo desorbitado que compartir
un tiempo sabio en placeres y amargo en lágrimas
pues, cruces del alma, un latido extraño, una opaca respiración
el tiempo aspirado es un beso que consume el aire
ese tiempo abrazado bajo la luz velada.
y la simpleza de un término; el tiempo.
Tiempo para que existir, invención del hombre
que lo consume como el oro
y lo explota al corazón
un tiempo que quisiera a deshoras y minutos
mañana hoy pasado
un desvío, una vuelta, un baile, una parada
tu entrecruzada de dedos y miradas
un tiempo en sueño
una soledad, tu compañía, la almohada
una cama
un fugaz deseo
un tiempo que nos mira y nos calla
que despierta el tic-tac del corazón
un tiempo quisiera y quiero -que puedo- en tus ojos claros
reflejos transparentes del color del mundo.
Tiempo, una ola va y vuelvo a tu beso,
un viene, una dulce espuma, un abrazo.


Paula Fernández Morata © Copyright

jueves, 28 de enero de 2010

El rayo de la noche

El rayo henchido de amor
que atraviesa mi corazón
como un rugido furioso y amargo

me rompe el pecho desbordándolo de dolor.

¿Ves el relámpago dulce en mi ojos?
¿ves la sonrisa descarnada
con que mi boca apresura la mañana?

Este rayo que parte mi pecho,
este pecho que derrama amor,
estos ojos sólo saben sangrar,
estos labios también desearían volar.

¿Ves que no soy solamente carne,
que no soy sólo sonrisas?
¿Ves que yo también lloro
y este dolor a amor agoniza?






Paula Fernández Morata © Copyright

sábado, 2 de enero de 2010

¿Dónde estás mi Ángel caido?


¿Donde estás?

¿Desde donde tu canto ha caído hoy a mis ojos?

¿Dónde estás Ángel amigo?

¿Por qué lágrimas inundan hoy calma?


Porque te sonrío hoy desde siempre todavía

y la lluvia moja mi memoria de latidos cálidos.

Hoy el sol asoma a mi ventana

y veo el destello de tu sonrisa acariciando mi mirada.




...Siempre queda una huella en el corazón...




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