Artes

Artes - Blog dedicado a la poesía, música y fotografía

Paula Fernández Morata
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sábado, 1 de mayo de 2010

Ganas y liebe

I

Surge el atisbo de la soledad en mis ojos como una cadencia de otoños
amanece el día refugiado en el aire y me extasia la luz que penetra por la ventana
siento una pequeña vibración en mi cuerpo y un estupor
un nerviosismo y un no sé qué sediento...

parece que tuviera mil años en mis manos y una serpiente a mi espalda
un fuego que me reduce el corazón a cenizas donde resurgen las miradas
la palpitación viviendo en mis pestañas las piernas infinitas decadentes
en mi boca la mar palpitante de saliva y un viento me comprime la cara...

La llamada de tu sed se hace en cuerpo y alma, donde me asiento
una procesión alta y voraz me lleva hacia la calle
me responde la desesperación en lluvia que moja mis ganas
te grito en silencio mi vivaz y apresurada garganta...

II

Tienes fuego para prestarle a mi piel fría y nevada?
Tienes agua que sacie la sed de mi veneno consumante?
Tienes un antes, tienes un después para mis besos?
Tienes la llave que lleva al infierno ascendente?
Tienes aquellos ojos que grabé en mi memoria?
Tienes para ti tu deseo el sueño mío entre tus manos?

Tienes mi corazón cenizo reinando bajo tus manos
tienes la mar que purifica mi consumación
tienes un mañana para mí y siempre un hoy con besos
tienes el cordel que eleva mis brazos al cielo
tienes mi mirada en el abismo de tu mirada
tienes para ti, mi yo, tu deseo, el sueño mío entre tus manos.

III

Todo llega
toda hora
ahora y hoy
en este minuto
en este instante

IV

Entre tus brazos como insufribles parece largo el tiempo y cortas las horas
pero me tomas delicado en tus brazos como siempre y entre tus brazos me vivo y me sueño me hago y me duermo me despierto y te beso te requiero y abrazo.

Me tomas me detienes me avivas y me haces
me elevas me sugieres me bajo y entretienes
me dices y callas me miras y me matas

Te mueves te palpita me sientes y me rodeas
Te descansas y me llenas me abrazas y te quedas
te duermes te duermes, te duermes y amaneces.

V

Y amaneces con la sonrisa de la concordia
todo queda
el farol de una llama
el silencio de los que hablan.

VI

Es hasta hoy, hasta ahora, hasta este instante vivo y llameante
tu mirada lo único que poseo
desnuda y sendienta, voraz penetrante requerida en tu cama
insondable... inefable... en la memoria y el cuerpo queda hasta hoy, hasta ahora, hasta este instante...

vivo y llameante.




Paula Fernández Morata © Copyright

1 comentario:

La palabra educada siempre es bienvenida